Los de Hidalgo ofrecen su peor versión en un duelo clave por el ascenso directo. Riki debutó como titular en una noche gris para el conjunto blanquiazul, superado por la pegada y la solidez de un Castellón que sentenció el partido en la primera mitad
Al Deportivo se le aparecieron los fantasmas de las grandes citas en el Estadio SkyFi Castalia. En un duelo directo por la parte alta de la tabla, el conjunto de Antonio Hidalgo firmó una actuación decepcionante de la temporada y cayó derrotado por un claro 2-0 ante un CD Castellón que fue muy superior y que, con este triunfo, se coloca líder de la categoría. La gran oportunidad para los blanquiazules, que con una victoria se situaban segundos en puestos de ascenso directo, se convirtió en una pesadilla.
El partido comenzó con una noticia esperada por la afición: Riki Rodríguez saltó al césped como titular por primera vez desde su llegada en el mercado de invierno. El centrocampista, que ya había debutado la pasada semana ante el Albacete saliendo en la segunda parte, formó de inicio en un once que buscaba tener el control del partido. Sin embargo, el sueño de ver al nuevo fichaje liderar al equipo duró apenas diez minutos.
Una losa de calidad
Y es que en el minuto 10, Ousmane Camara conectó una volea con la zurda desde la frontal, tras un pase de Calatrava, para clavar el balón en la escuadra de la portería de Álvaro Fernández. Un auténtico golazo que encogió a un Deportivo.
Lejos de reaccionar tras el mazazo, el Depor se sumió en una preocupante falta de intensidad y claridad ofensiva. Tras el gol local y hasta el descanso, el partido entró en un páramo de fútbol. El conjunto blanquiazul apenas generó dos o tres acercamientos sin profundidad, mientras que los locales gestionaban el marcador sin pasar apuros. Como bien se pudo ver en el césped, fue una primera parte para olvidar, con una nula actividad ofensiva por ambos bandos y ningún disparo entre los tres palos por parte visitante.
Sin reacción y a pensar en lo que viene
En la segunda mitad, Hidalgo movió el banquillo en busca de una reacción, pero el guion no cambió. El Deportivo intentaba tener la posesión, pero le faltaba profundidad y precisión en los últimos metros. Cuando peor estaba logrando asentarse el equipo, llegó el segundo mazazo. En el minuto 63, Álex Calatrava recogió un balón suelto en la frontal y, con un derechazo cruzado, sorprendió a Parreño para establecer el definitivo 2-0. Otro gol de bella factura que certificaba la superioridad local.
A partir de ahí, el Castellón, que suma ya seis partidos consecutivos sin encajar un gol en su estadio, se limitó a controlar el encuentro sin apuros. El Deportivo solo fue capaz de inquietar al meta local Matthys en el tiempo de descuento, con un disparo lejano que se convirtió en el único tiro a puerta de toda la noche para los blanquiazules (min. 94). Demasiado pobre para un aspirante al ascenso.

