03/02/2026

Vecinos de Las Casas de Franco, al límite: Obras paralizadas, presupuesto inflado y promesas incumplidas

El Ayuntamiento de A Coruña anuncia un incremento de 170.000 euros para un proyecto ya reducido, mientras los vecinos exigen soluciones tras año y medio de retrasos y calles levantadas

Los vecinos de Las Casas de Franco, en A Coruña, han llegado al límite de su paciencia. Tras más de un año y medio de obras paralizadas, retrasos y falta de comunicación por parte del Ayuntamiento, la plataforma vecinal se reunió este martes, 18 de febrero, con el concejal de Urbanismo, Francisco Díaz Gallego, para exigir respuestas y soluciones concretas. Sin embargo, lo que recibieron fue otro anuncio de incremento presupuestario y más plazos, algo que ha dejado a la comunidad aún más frustrada.

Un proyecto más caro y menos ambicioso

El Ayuntamiento anunció que en la junta de gobierno del próximo 5 de marzo aprobará un incremento de 170.000 euros para el proyecto modificado de mejora del entorno. Esto eleva el costo total a 640.000 euros, frente a los 470.000 euros iniciales. Lo paradójico es que, a pesar de este aumento, el proyecto ha sido reducido en su alcance: se eliminó una pérgola y otros elementos inicialmente previstos. Los vecinos no entienden cómo una obra más sencilla y menos ambiciosa puede costar casi un 40% más que la original.

«Reconocieron que hubo una falta de información y que ahora es todo cuestión de gestión de tesorería. Es decir, que a los 470.000 euros proyectados inicialmente ahora hay que sumar otros 170.000 euros. En definitiva, alargar plazos otra vez», explicó Pilar Castro, representante de la plataforma vecinal.

Calles levantadas y vecinos desesperados

Las obras comenzaron en 2022 con el objetivo de humanizar el entorno de Las Casas de Franco, pero desde entonces los vecinos han vivido en un constante estado de desorden. Las calles han permanecido levantadas durante meses, dificultando el tránsito y afectando especialmente a las personas mayores y con movilidad reducida. «Estamos hartos, enfadados y con la paciencia ya agotada», expresaron los vecinos durante la reunión.

En diciembre de 2023, los trabajos se paralizaron nuevamente, y aunque se retomaron en septiembre, a principios de diciembre volvieron a estancarse. Los vecinos sospechan que los retrasos se deben a problemas administrativos y a la falta de gestión eficiente por parte del Ayuntamiento. «Las obras de los aparcamientos en las casas de los pescadores están avanzadas, tienen las calles asfaltadas… y nosotros seguimos con todo sin terminar. Es una vergüenza que nos tengan así», denunciaron.

Modificaciones al proyecto y falta de accesibilidad

Uno de los puntos más criticados por los vecinos fue el diseño inicial del proyecto, que incluía un muro, escaleras hacia un jardín y un «tapicésped», elementos que resultaban intransitables para personas con movilidad reducida. Tras las protestas de los vecinos en enero de 2023, el Ayuntamiento accedió a modificar el proyecto para garantizar la accesibilidad (cota cero) y eliminar barreras arquitectónicas. Sin embargo, estas modificaciones no se han implementado de manera efectiva, y las obras siguen sin avanzar.

Promesas y escepticismo

Durante la reunión, el concejal de Urbanismo se comprometió a informar puntualmente a los vecinos sobre los avances y a agilizar los trámites administrativos pendientes. Además, anunció que en la junta de gobierno del 5 de marzo se aprobará definitivamente el nuevo presupuesto y se firmará el contrato con la empresa constructora. Sin embargo, los vecinos mantienen una actitud de escepticismo tras un año y medio de promesas incumplidas.

«La concejala Nereida Canosa nunca vino a visitarnos. Es una vergüenza que nos tengan así. La paciencia ya se nos acabó», expresaron los vecinos, quienes advirtieron que, en caso de nuevos incumplimientos, no descartan tomar medidas de protesta.

¿Soluciones a la vista?

Mientras el Ayuntamiento insiste en que los problemas se resolverán en las próximas semanas, los vecinos de Las Casas de Franco esperan acciones concretas y no más promesas. La comunidad, compuesta en su mayoría por personas mayores, exige que se priorice la finalización de las obras y se respete su derecho a vivir en un entorno digno y accesible. El 5 de marzo será una fecha clave para determinar si, finalmente, el Ayuntamiento cumple con su palabra o si los vecinos se verán obligados a tomar medidas más contundentes.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies