El Concello de Betanzos está a punto de aprobar una nueva ordenanza de movilidad urbana que pretende transformar el tráfico en el casco histórico para potenciar su uso peatonal y mejorar la convivencia entre vecinos, comercio y visitantes.
La normativa, que esta semana se someterá a aprobación plenaria y posteriormente entrará en periodo de información pública para alegaciones, introduce cambios sustanciales en el acceso y la circulación de vehículos en el centro monumental de la ciudad.
Medidas clave: menos coches, más vida urbana
El objetivo central de la ordenanza es dar prioridad al peatón en las calles del casco histórico, un área de gran valor patrimonial, arquitectónico y social. Para ello, el Concello ha diseñado un paquete de medidas que afectan directamente a cómo se accede, circula y se aparca dentro de este espacio urbano.
Entre las medidas más relevantes figuran:
- Control de accesos mediante cámaras: Se instalarán 12 cámaras en puntos estratégicos para registrar entradas y salidas de vehículos, evitando el uso indiscriminado de calles como atajos o lugares de paso sin motivo.
- Prioridad peatonal y velocidad reducida: Todos los vehículos que accedan deberán respetar una velocidad máxima de 20 km/h, con prioridad absoluta para las personas a pie salvo en casos de servicios de emergencia.
- Accesos autorizados: Podrán entrar sin límite de tiempo los residentes empadronados en el casco histórico, usuarios de garajes, personas con movilidad reducida, vehículos municipales, servicios de emergencia, taxis, VTC y empresas que realicen trabajos en zonas peatonales.
- Tiempo limitado para visitantes: El resto de usuarios podrán acceder por un máximo de 30 minutos para realizar gestiones puntuales, con control automático de entrada y salida a través de las cámaras.
- Horarios de carga y descarga: Los vehículos de mercancías podrán acceder únicamente en horario matinal, entre las 07:00 y las 11:00 horas.
- Restricción específica en Prateiros: La calle Prateiros y las vías adyacentes —Venela Clérigos, Cristo, Pinche, Pastelería, Pastel, Sombrereiros, Cerca, Santa María— quedarán exclusivamente abiertas a residentes, evitando que se utilicen como atajo hacia la salida por el arco de la Ponte Vella.
Toda la ordenanza contempla además un periodo de prueba de tres meses tras su aprobación, durante el cual las infracciones se comunicarán de forma informativa antes de que entren en vigor las sanciones definitivas.
Por qué Betanzos necesita esta ordenanza
El casco histórico de Betanzos, declarado Conjunto Histórico Artístico, es un legado urbano de gran riqueza: plazas medievales, calles empedradas, monumentos góticos y un tejido comercial y hostelero que da vida al centro de la ciudad.
Sin embargo, la convivencia entre el tráfico rodado y los usos peatonales ha sido tradicionalmente un desafío. El tránsito de vehículos genera:
- Molestias y riesgos para peatones, especialmente en zonas estrechas y plazas.
- Competencia por el espacio público que restan valor a actividades como el paseo, el comercio o el ocio.
La nueva ordenanza responde a una demanda creciente de vecinos y comerciantes que reclama una mayor calidad de vida urbana, más seguridad y un entorno en el que la vida social y económica pueda florecer sin el predominio del coche en el corazón histórico.
Más allá del tráfico: dinamizar el casco histórico
El ordenamiento del tráfico es solo un paso dentro de una estrategia más amplia para dinamizar el casco histórico de Betanzos, que necesita intervenciones municipales que vayan más allá de la movilidad.
Uno de los puntos clave en este sentido es el uso del Mercado Municipal reformado. Tras su rehabilitación, muchas voces coinciden en que el edificio —situado en una ubicación estratégica para residentes y visitantes— debe convertirse en un motor de actividad económica y social. Su conversión en un espacio de dinamización puede:
- Reforzar el comercio local, atrayendo nuevos negocios y servicios.
- Crear puntos de encuentro ciudadano con eventos, ferias y actividades culturales.
- Generar sinergias con otros elementos patrimoniales, creando rutas vivas y atractivas para quienes visitan Betanzos.
La ordenanza de tráfico, al limitar la presencia de vehículos en el centro, puede facilitar que estos espacios —como plazas, calles principales y el mismo mercado— se perciban como zonas de estancia cómodas, seguras y amables. Esto puede ser un pilar para proyectos posteriores de regeneración urbana y turística.
Debate abierto y tiempo de prueba
Aunque la normativa busca equilibrar necesidades y derechos, abrir un casco histórico al uso peatonal siempre genera debate. Por un lado, se apuesta por una ciudad más saludable, sostenible y atractiva. Por otro, aparecen preocupaciones legítimas sobre accesibilidad para personas mayores, usuarios de servicios o vecinos con necesidades particulares.
El periodo de tres meses de prueba y exposición pública permitirá recoger las posturas de distintos sectores antes de consolidar la regulación definitiva, un paso que puede enriquecer la ordenanza y reforzar su aceptación social.

