La Xunta inyecta 3 millones para construir un centro de excelencia en economía circular en el polígono de Morás, reforzando el ecosistema tecnológico de la comarca
El municipio de Arteixo afianza su posición como uno de los motores industriales y tecnológicos de Galicia. Esta misma mañana, el conselleiro de Educación, Ciencia, Universidades e FP, Román Rodríguez, visitaba la parcela del Polígono de Morás donde se levantará el nuevo centro de excelencia en economía circular del centro tecnológico CETIM. Una infraestructura que, con un presupuesto total de 6,24 millones de euros, contará con un importante respaldo de la Xunta de Galicia, que aporta más de 3 millones de euros a través de su línea de fortalecimiento de centros tecnológicos.
Esta inversión no es una mera anécdota en el panorama de la I+D+i gallego. Representa un paso firme en la estrategia de convertir a Arteixo en un referente no solo por su tradición industrial, ligada a grandes corporaciones, sino por su capacidad para albergar centros de vanguardia dedicados a la sostenibilidad y la nueva economía. La elección de Morás para alojar los 3.619 metros cuadrados del nuevo edificio, que albergará nueve laboratorios y un área para plantas piloto, subraya el potencial del polígono arteixán para atraer conocimiento e innovación de alto nivel.

Más allá de la construcción: un ecosistema en crecimiento
La relevancia del proyecto va más allá del hormigón. El conselleiro Rodríguez destacó durante la visita que el apoyo autonómico se completa con una partida adicional de más de 900.000 euros destinada al equipamiento tecnológico del centro. Esto permitirá a CETIM consolidar sus líneas de investigación en áreas críticas para el futuro de la industria: nuevos materiales, tratamiento de aguas y aire, desarrollo de nuevas cadenas de valor y la promoción de una industria más sostenible y digital.
“A Xunta mellora e dá continuidade á aposta que estamos a facer nos últimos anos polo CETIM”, señaló Rodríguez, quien estuvo acompañado por el alcalde de Arteixo, Carlos Calvelo, y por la directora de la Axencia Galega de Innovación, Carmen Cotelo. La presencia institucional evidencia la importancia estratégica de un proyecto que no solo fortalecerá a un centro tecnológico de referencia, sino que dinamizará todo el tejido productivo de la comarca, facilitando la transferencia de conocimiento a las empresas.
Arteixo, capital de la innovación aplicada
Para Arteixo, esta inversión supone un nuevo aval a su potencial como sede de infraestructuras científico-técnicas de primer nivel. La colaboración entre administraciones —con la cesión de la parcela por parte del Concello— y el impulso autonómico, cofinanciado con fondos europeos Feder, dibujan un modelo de éxito para el desarrollo territorial basado en la especialización inteligente.
El alcalde, Carlos Calvelo, presente en el acto, ve en esta iniciativa una oportunidad para reforzar la identidad del municipio. No se trata solo de crecer industrialmente, sino de hacerlo con criterios de sostenibilidad y alta cualificación, generando empleo de calidad y atrayendo talento. El nuevo centro de excelencia en economía circular del CETIM se convertirá así en un polo de atracción para empresas y proyectos que busquen en la sostenibilidad una ventaja competitiva.
Un plan gallego con impacto local
La ayuda al CETIM se enmarca en una estrategia autonómica mucho más amplia. Desde 2018, la Xunta ha destinado más de 23 millones de euros a una veintena de proyectos de centros tecnológicos, movilizando una inversión global de 46 millones. En su última edición, la convocatoria no solo beneficia a Arteixo, sino que también impulsa proyectos del CTAG en O Porriño (vehículo eléctrico e industria 5.0), ITG (tecnologías duales) y AIMEN (laboratorio óptico), demostrando una clara apuesta por vertebrar Galicia a través de la innovación.
Con la vista puesta en el horizonte 2027 y enmarcado en el Plan galego de investigación e innovación, el nuevo centro de CETIM en Arteixo se presenta como un pilar fundamental para el futuro. La comarca de A Coruña refuerza así su ecosistema innovador, demostrando que el potencial industrial de Arteixo no tiene límites y se proyecta hacia un futuro donde la ciencia, la tecnología y la economía circular son los verdaderos motores del progreso.

