El portavoz popular se ratificará el 29 de junio en la conciliación y emplaza a la alcaldesa a iniciar una querella: “Entonces irán a declarar todos los afectados y sabremos lo que aún no ha salido a la luz”. El origen del conflicto, las presuntas irregularidades en las licencias de unos inmuebles vinculados a la mano derecha de la regidora.
Lo que comenzó como una denuncia política sobre unas licencias urbanísticas en los llamados “pisitos de Lage Tuñas” ha derivado en un duelo judicial y personal entre el portavoz del Partido Popular en A Coruña, Miguel Lorenzo, y la alcaldesa socialista, Inés Rey. La próxima cita, el 29 de junio, no es un pleno ni un debate público, sino un acto de conciliación al que Lorenzo acudirá en persona, como abogado, dispuesto a ratificar palabra por palabra sus declaraciones. La incógnita ahora es si Rey, que aún no ha confirmado su asistencia, mantendrá la amenaza de una querella o si, como insinúa el dirigente popular, todo fue “un farol”.
“Me ratificaré en todo lo que dije. No voy a cambiar ni una coma”, asegura Lorenzo. “Cuando la alcaldesa inicie la querella, irán a declarar todas las personas afectadas y ahí se sabrá todo lo que a día de hoy no ha salido a la luz”, añade, convencido de que el proceso destapará una realidad que, sostiene, el gobierno municipal se empeña en ocultar.
El origen: las sombras de los pisos de Lage Tuñas
El conflicto de fondo no es nuevo. Remite a las licencias concedidas para unos inmuebles vinculados a Lage Tuñas, hombre de confianza de Inés Rey y concejal de su gobierno. El PP denunció entonces “irregularidades” en la tramitación urbanística, aunque sin señalar delito. “No cometió ningún delito, pero sí irregularidades”, matiza Lorenzo, insistiendo en que el asunto sigue plagado de “sombras”.
Una de las escenas más recordadas ocurrió en un pleno municipal, cuando Lage Tuñas negó haber realizado obras en un local de su propiedad. Su “mano derecha”, en referencia a la propia alcaldesa o a su entorno, invitó entonces a Lorenzo a visitar el local cuando comenzaran las obras. Esa invitació, nunca se materializó. “Lage Tuñas faltó a su palabra”.
Funcionarias, expedientes y una llamada “desafortunada”
El caso dio un salto cualitativo cuando llego una denuncia ante la Fiscalía. A raíz de esa denuncia, unas funcionarias de Urbanismo enviaron documentación a los tribunales y, presuntamente como represalia, se les abrieron expedientes informativos. “Un sindicato ya lo había denunciado por correo electrónico, incluso Avia Veira, en un Pleno, dijo que se solidarizaba con esas funcionarias”.
Fue en una rueda de prensa donde el portavoz popular verbalizó públicamente lo que, según él, ya era conocido. La reacción de Inés Rey no se hizo esperar: “Recibí una llamada muy desafortunada de la alcaldesa. No se puede dirigir así a mí como persona ni como portavoz del partido mayoritario”.
Acoso laboral en el PSOE y tres denuncias internas
Paralelamente, el malestar en las filas socialistas salió a la luz con tres denuncias contra Inés Rey por acoso laboral a través del canal interno del PSOE: dos presentadas por exconcejalas socialistas y una tercera de carácter anónimo. Aunque Lorenzo insiste en que este no es el núcleo del conflicto que le enfrenta a la regidora, sí reconoce que el ambiente político lleva meses enrarecido.
La conciliación del 29 de junio: ¿y si Rey no acude?
El próximo acto de conciliación, al que está citado Lorenzo, se presenta como un termómetro de la voluntad real de las partes por resolver el conflicto o escalarlo. Mientras el portavoz popular confirma su asistencia personal, desde el equipo de Inés Rey aún no se ha precisado si la alcaldesa acudirá, algo que no sería estrictamente necesario al poder delegar en un procurador.
“Esa es la gran pregunta”, “Si ella sigue adelante con la querella o si todo fue un farol. Yo ya he hablado con mi abogado, que es el mismo que el de las funcionarias, y me dijo algo que me dio mucha tranquilidad: ‘Miguel, tú no mientes’. Y yo ya lo sabía”.
El dirigente popular cierra su intervención con una declaración que suena a advertencia: “Lo dije una vez y lo vuelvo a repetir: ni me va a callar ni me puedo callar. Cuando tienes conocimiento de una situación como esta, tienes que denunciarla, evidenciarla y verbalizarla. No me va a callar nunca. Si cree que lo va a conseguir, es que no me conoce”.
Un pulso que trasciende lo judicial
Más allá de las querellas y conciliaciones, el pulso entre Lorenzo y Rey ha terminado por personificar dos maneras de entender la política local: la transparencia radical frente al hermetismo municipal. El caso de los pisos de Lage Tuñas, aún lleno de lagunas, se ha convertido en el eje de una confrontación que amenaza con desgastar al gobierno socialista y redefinir el mapa de alianzas en A Coruña.
Si el 29 de junio Inés Rey decide no ratificar su amenaza legal, muchos leerán ese gesto como una retirada. Si, por el contrario, inicia la querella, los juzgados se convertirán en el escenario donde, finalmente, se despejen las sombras que aún rodean aquella licencia, aquellas obras y aquellas funcionarias que, por ahora, siguen esperando que alguien les pida disculpas o les dé la razón.

