Foto de archivo
El diario digital se adelantó este lunes a todos los medios al desvelar la vuelta del exconcejal Chero Celemín al pleno municipal, una información que hoy comienza a tomar forma y que destapa una nueva reconfiguración del equipo de Inés Rey. Lo que en principio parecía un movimiento menor para cubrir una baja, se perfila como el detonante de una tormenta política que evidencia las profundas grietas internas del ejecutivo local.
Mientras el resto de medios de comunicación aguardaban comunicados oficiales o ruedas de prensa, Noticias Coruña se adelantó en exclusiva este pasado lunes a los acontecimientos. Fue el único periódico que informó de que el exedil Chero Celemín regresaría al salón de plenos de María Pita. Lo que entonces podía parecer un rumor de pasillo, hoy se confirma como la antesala de una nueva y compleja crisis de gobierno en el seno del partido socialista local.
Fuentes bien informadas consultadas por este diario ratifican que la noticia adelantada en exclusiva empezará a materializarse hoy mismo, pero advierten de que el movimiento de fichas no se limitará a la salida de la actual responsable de Movilidad e Infraestructuras y la simple entrada de Celemín. Detrás de esta operación se esconde un terremoto político que dejará heridas visibles en el equipo de Inés Rey y que pone en evidencia la fragilidad que ya no admite más sobresaltos.
Un regreso con mochila: el historial de Celemín
Chero Celemín no es un recién llegado a la política municipal. En el anterior mandato, el edil ya ocupó un puesto en el ejecutivo local, aunque su trayectoria no estuvo exenta de claroscuros. Inés Rey le confió inicialmente las competencias de Cultura y Educación, pero en el trascurso de aquella legislatura, la alcaldesa tomó una decisión que muchos interpretaron como un voto de castigo: le retiró la cartera de Cultura, dejándolo únicamente con Educación.
Esa decisión, que en su momento se justificó por una reestructuración técnica, fue leída por los círculos políticos como un cuestionamiento directo a su capacidad de gestión cultural. Ahora, su regreso plantea un escenario de difícil encaje. En el actual reparto de poderes, la concejalía de Cultura está en manos de Gonzalo Castro, mientras que la única competencia que ostenta actualmente el concejal Borrego es Educación, precisamente el área que Celemín ya conoce. La lógica invita a pensar que el nuevo concejal podría asumir esa cartera, dejando a Borrego en una posición delicada, o generar un conflicto de intereses que complique aún más la ya tensa calma del gobierno local.
La gran incógnita: ¿quién toma las riendas de Movilidad e Infraestructuras?
Si la entrada de Celemín es el movimiento visible, la verdadera partida de ajedrez se juega en la parcela de Movilidad e Infraestructuras, una de las áreas más sensibles y con mayor proyección mediática de la ciudad. La salida de la actual responsable deja un vacío de poder que, según susurran en los pasillos de María Pita, podría ser ocupado por el hombre fuerte del ejecutivo: el concejal Lage Tuñas.
Fuentes próximas al gobierno municipal apuntan a que, con toda probabilidad, gran parte de estas competencias acabarán concentrándose en manos del todopoderoso edil. De confirmarse este extremo, no estaríamos ante una simple reorganización técnica, sino ante la constatación de que la estructura de poder de Inés Rey se sostiene sobre un único pilar. La centralización en una sola figura evidencia la debilidad de un equipo donde las desconfianzas y las divisiones internas son ya un secreto a voces, forzando a que todas las decisiones de calado pasen por las mismas manos.
Este movimiento recordaría a la anterior crisis de gobierno, cuando ya se vieron afectadas las competencias de Movilidad, Infraestructuras, Servicios Sociales y Medio Ambiente. La tendencia se repite, pero en esta ocasión el contexto es radicalmente distinto: faltan pocos meses para la elaboración de las listas electorales.
La foto de las listas: quién es de primera y quién queda fuera de juego
Más allá de las competencias, el trasfondo de esta crisis es eminentemente orgánico y electoral. A menos de un año de las próximas citas con las urnas, la reorganización del gobierno local se convierte en un termómetro fiel de las intenciones de la dirección socialista. Los movimientos de ahora dibujarán el mapa de poder del futuro y determinarán qué concejales son considerados de primera fila, con opciones de repetir en puestos de salida, y cuáles quedan relegados a un segundo plano, fuera del tablero principal.
La salida de la concejala de Movilidad y el regreso de Chero Celemín no son, por tanto, meros trámites administrativos. Son la crónica de una crisis anunciada que Noticias Coruña supo ver y contar antes que nadie. Mientras el resto de medios reaccionan, la pregunta que queda en el aire es si esta reestructuración logrará dar estabilidad al gobierno de Inés Rey o si, por el contrario, será el preludio de una fractura definitiva en el seno del PSOE coruñés.
Lo que está claro es que, una vez más, Noticias Coruña ha demostrado estar un paso por delante, confirmando su papel como referente informativo en la ciudad al ser el único medio que detectó el inicio de esta tormenta política.

