La emblemática Torre de Marathón, uno de los símbolos arquitectónicos de la ciudad, se prepara para renacer. El RC Deportivo ya ha obtenido la licencia municipal que le permitirá convertir este icónico edificio en un espacio de tres plantas que albergará un centro museístico, una cafetería con vistas privilegiadas y un ascensor panorámico que se convertirá en un nuevo atractivo turístico. El proyecto, que complementa el museo del club ya inaugurado, se encaminaba desde noviembre del año pasado, cuando el servicio de Patrimonio municipal dio su visto bueno.
Sin embargo, fuentes fidedignas consultadas por este periódico señalan que la tramitación final se topó con un inesperado atasco en la superárea de Economía y Planificación Estratégica, que dirige Lage Tuñas. Este enfriamiento en la concesión de la licencia, según las mismas fuentes, podría haber estado motivado por la tensa relación entre la alcaldesa y el presidente del club herculino. La situación habría alcanzado su punto más crítico tras la renuncia de la regidora a la candidatura de la ciudad para albergar el Mundial 2030. Sin embargo, desde que se produjo ese polémico anuncio, la tensión entre ambas partes se habría reducido significativamente, permitiendo desbloquear el expediente.
Un proyecto para la historia y la ciudad
La transformación de la Torre de Marathón no es una obra menor. El proyecto contempla una intervención integral que convertirá el interior del edificio en un espacio musealizado, donde se podrá recorrer la historia del club a través de sus momentos más gloriosos, aunque la experiencia comenzará mucho antes de pisar la primera planta. El ascensor panorámico que se instalará en la estructura promete ser uno de los grandes reclamos, ofreciendo unas vistas únicas del estadio de Riazor y de la costa coruñesa.
La guinda del pastel la pondrá una cafetería situada en la planta superior, un espacio que se perfila como un punto de encuentro social con un horizonte incomparable al mar y la ciudad deportiva.
El deshielo institucional
El parón administrativo que sufrió el proyecto, atribuido a las malas relaciones institucionales, ha sido finalmente superado. Tras el varapalo de la retirada de la candidatura al Mundial 2030, que enfrentó a la alcaldía y al club, las conversaciones han recuperado la cordialidad. Este nuevo entendimiento ha permitido que la licencia salga adelante y que el RC Deportivo pueda dar el pistoletazo de salida a un proyecto que no solo busca modernizar sus instalaciones, sino también ofrecer un nuevo recurso turístico y cultural a la ciudad de A Coruña.

