El concejal Antón Tenreiro advierte de que la escasez y la calidad del agua son «dos caras del mismo problema» que requieren medidas urgentes y estructurales
El BNG de Betanzos ha registrado una iniciativa plenaria con la que busca poner negro sobre blanco las carencias en la gestión municipal del agua, en un momento crítico marcado por la prealerta por sequía y por la falta de respuestas sobre el origen de los vertidos que afectan al río Mendo. La formación nacionalista reclama un paquete de medidas que aborde tanto a corto como a largo plazo los dos grandes desafíos que amenazan el abastecimiento y la salubridad de este recurso esencial.
O BNG solicita melloras na xestión e na salubridade da auga, y lo hace en un contexto en el que el Concello ya ha aplicado restricciones al consumo debido a la escasez de lluvias y a las altas temperaturas que registra la comarca. Pero los nacionalistas van más allá: advierten de que el problema no es estacional, sino estructural, y que el cambio climático convertirá situaciones como la del presente verano en una «constante de futuro», por lo que exigen una planificación que vaya más allá de parches temporales.
Antón Tenreiro: “Solicitamos medidas para garantir o subministro de auga potábel perante a situación de prealerta por seca, medidas de futuro para evitar os cortes de subministro ante a escaseza de auga e o cambio do clima e medidas para garantir a salubridade da auga do río Mendo ante a falta de probas sobre a orixe das verteduras no río”, señaló el concejal, que recordó que el agua no solo es un recurso estratégico, sino un derecho básico de la ciudadanía.
Las peticiones del BNG llegan además en un momento de especial sensibilidad judicial. La Audiencia Provincial ratificó hace apenas unos días el archivo de la denuncia presentada por el propio Concello de Betanzos por el brote de norovirus que en mayo de 2023 provocó un brote de gastroenteritis que afectó a decenas de vecinos. El tribunal consideró que no había indicios suficientes para determinar el origen del vertido que contaminó el río Mendo, lo que deja en evidencia, según los nacionalistas, la falta de vigilancia y de mecanismos de prevención.
«No BNG temos demostrando a nosa preocupación pola xestión dun dos nosos recursos máis prezados, a auga, un recurso esencial en todos os sentidos que ultimamente volveu á prensa por dous motivos ben diferentes: a súa escaseza e a súa calidade en termos sanitarios», subrayó Tenreiro, quien insistió en que el gobierno local no puede permanecer cruzado de brazos. «No podemos permitir que los ríos sigan siendo sumideros sin que haya responsables ni soluciones», añadió.
La iniciativa plenaria del BNG insta al gobierno socialista a activar protocolos de inspección periódicos y a establecer colaboraciones con la Confederación Hidrográfica y con la Xunta para rastrear las posibles fuentes de contaminación. Además, reclama inversiones en infraestructuras que permitan almacenar y gestionar el agua en períodos de sequía, así como campañas de concienciación ciudadana sobre el uso responsable del recurso.
El debate plenario se prevé tenso, ya que el gobierno local defiende que las restricciones actuales son suficientes y que el archivo judicial cierra el caso del norovirus. Sin embargo, el BNG advierte de que la inacción puede tener consecuencias «muy graves» para la salud de la población y para el abastecimiento futuro, y avanza que no dará tregua en el seguimiento de esta cuestión, que consideran «prioritaria» en la agenda política municipal.
Mientras la incertidumbre climática y la falta de pruebas judiciales dejan en el aire la seguridad hídrica de Betanzos, el BNG pone el foco en lo que considera una necesidad inaplazable: pasar de la queja a la acción y de la improvisación a la planificación. «El agua no espera», sentenció Tenreiro, «y nosotros tampoco».

