19/09/2026

Emergencia habitacional, presupuesto de ficción: A Coruña ejecutó el 27% de su plan de vivienda

Inés Rey declaró la ciudad «zona tensionada» mientras dejaba sin gastar 14,9 millones de los 20,5 aprobados para vivienda en 2025

La verdadera apuesta del gobierno de Inés Rey sobre vivienda: los datos que desmontan el relato

En 2025, el Ayuntamiento de A Coruña aprobó un presupuesto de 20,5 millones de euros para el Programa 152 (Vivienda), pero solo ejecutó 5,61 millones, un 27,4%. De esa cantidad, apenas 3,12 millones fueron a una falsa”inversión real”, el 15% de lo presupuestado. Más de 2,2 millones se destinaron a salarios y funcionamiento corriente, y casi 2,25 millones se imputaron a «depreciación de inmuebles», un gasto contable que no construye ni rehabilita nada. La «apuesta por la vivienda» queda, en las cuentas, en una sucesión de partidas sin ejecutar.

1. Tres subprogramas, tres incumplimientos

La política de vivienda del Ayuntamiento de A Coruña se articula presupuestariamente en el Programa 152, dividido en tres subprogramas. Los datos de ejecución de 2025 son los siguientes:

SubprogramaPresupuesto inicial (€)Presupuesto total (€)Gasto real (€)Ejecución
1520 Vivienda56.923,2413.718,6724,1%
1521 Promoción y gestión de VPO2.370.824,766.840.995,512.216.691,1332,4%
1522 Conservación y rehabilitación7.474.935,4613.611.992,733.382.058,6124,8%
Total20.509.911,485.612.468,4127,4%

Ninguno de los tres subprogramas supera el tercio de ejecución. El 1520, con una ejecución del 24%, significa que de cada 4 euros presupuestados apenas se gastó 1. El 1522 vio cómo su presupuesto modificado casi se duplicaba (de 7,47 a 13,61 millones) mientras el gasto real se quedaba en 3,38 millones:  diez millones de euros «dormidos» en cuenta.

No es «austeridad»: es teatro presupuestario. Primero se anuncia una dotación generosa, después se ejecuta una fracción mínima y el resto retorna a las arcas.

2. De los 5,61 millones, ¿cuánto fue realmente a vivienda?

La pregunta clave no es «cuánto se gastó», sino «en qué se gastó». Los 5,61 millones ejecutados del Programa 152 se desglosan así:

Categoría de gastoImporte (€)% del gasto real
Personal (Cap. 1)1.236.282,7522,0%
Gastos corrientes y servicios (Cap. 2)1.094.581,7819,5%
De ellos, «otros trabajos profesionales» (cuenta 22799)*841.898,36*15,0%
Inversiones reales (Cap. 6)3.124.847,3955,7%
Total5.612.468,41100%

Casi el 42% del gasto (personal + funcionamiento corriente) no llegó a la construcción ni a la rehabilitación de vivienda. Y dentro de la inversión, el panorama tampoco es alentador:

  • Obras de urbanización y adecuación de suelo (Xuxan, San Pedro de Visma, etc.): 872.883,79 €
  • « gastos en bienes patrimoniales edificios y construcciones » (cuenta 68200): 2.247.949,91 €

Esos 2,25 millones se contabilizan como «inversión», pero la cuenta 68200 es, en esencia, «depreciación» : conforme a la normativa contable local, recoge la pérdida anual de valor de los inmuebles patrimoniales del Ayuntamiento (por ejemplo, viviendas protegidas destinadas a alquiler social, clasificadas como inversiones inmobiliarias en el Grupo 22 del balance).

Dicho de otro modo: más del 70% de la «inversión» del Programa 152 se fue o bien a urbanizar suelo (necesario, pero no vivienda en sí), o bien a reconocer contablemente que los inmuebles ya existentes se deprecian. La inversión directa en nueva vivienda protegida fue marginal.

3. La declaración de «zona de mercado residencial tensionado» frente a la realidad presupuestaria

En 2025, el Ayuntamiento de A Coruña impulsó la declaración de la ciudad como zona de mercado residencial tensionado (ZMRT) , acompañada de un plan de medidas con objetivos ambiciosos: movilizar 7.600 viviendas vacías, ampliar el parque de vivienda protegida y fomentar el alquiler asequible.

Sin embargo, el mismo documento presupuestario indica que el Ayuntamiento gastó apenas 2,21 millones de euros en «promoción y gestión de vivienda protegida», incluyendo los salarios del personal del área. En el buque insignia de la movilización de vivienda vacía, la EMVSA (Empresa Municipal de Vivienda, Servicios y Actividades) , el presupuesto de 2025 recoge 1,39 millones en costes de personal, 2,04 millones en externalización de servicios y 660.772 euros en «amortización de intangibles» : otra vez, depreciación.

Para un gobierno que afirma estar ante una «emergencia habitacional», la inversión real de 2025 equivale a menos de 1.500 euros por solicitante registrado de vivienda protegida (en torno a 3.761 solicitudes en la ciudad).

4. No solo vivienda: una señal de alarma en las cuentas globales

La baja ejecución en vivienda no es un fenómeno aislado. En 2025, el Ayuntamiento de A Coruña registró un desfase de 12,06 millones de euros, incumpliendo la regla de gasto; un resultado presupuestario negativo de 9,6 millones; y, por primera vez en su historia, ahorro neto, resultado presupuestario y remanente de tesorería negativos simultáneamente.

El concejal Lage respondió que se trata de «una foto» y subrayó la «buena salud financiera». Pero el informe de Intervención es explícito: «la mayor parte de los gastos no contabilizados deberían corresponder a gastos sin consignación presupuestaria, lo que constituye una vulneración de la normativa presupuestaria» .

Cuando un gobierno gasta 12 millones más de lo que ingresa en el conjunto, pero solo ejecuta el 27% de lo presupuestado en vivienda, caben dos explicaciones simultáneas: o la capacidad de gestión es insuficiente para ejecutar lo planificado, o la vivienda nunca fue una prioridad real. O ambas cosas.

5. Los datos frente al relato político

El gobierno de Inés Rey cultiva un relato de compromiso con la vivienda: anuncia la ZMRT, publica planes de medidas, promete movilizar suelo, divulga 300 nuevas viviendas protegidas. Los anuncios existen.

Pero las cuentas son honestas. Cuando un gobierno prioriza de verdad un área, gasta en ella. El Programa 152 de 2025 muestra que el Ayuntamiento de A Coruña dice mucho, presupuesta menos y ejecuta aún menos en vivienda. Del gasto limitado, la mayor parte se la llevan salarios, externalización y depreciación contable. El dinero destinado a «construir» o «rehabilitar» vivienda, frente a los 20,5 millones prometidos, es insignificante.

Esto no es «una foto»: es una evaluación de resultados.