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El TSXG rechaza el recurso de la CIG y confirma la sanción al operario de recogida de residuos que golpeó e insultó a otro trabajador. El Concello ve avalada su actuación tras un largo pulso judicial.
El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) ha cerrado definitivamente el conflicto laboral abierto en el servicio de recogida de residuos del Concello de Arteixo al rechazar el recurso presentado por la Confederación Intersindical Galega (CIG) contra una sentencia previa favorable al consistorio. De este modo, el alto tribunal gallego confirma la sanción de un mes sin empleo y sueldo que se impuso a un trabajador municipal tras un expediente disciplinario por agredir física y verbalmente a un compañero.
Los hechos se remontan a una denuncia interna en la que el trabajador agredido relató que el ahora sancionado le golpeó con una puerta en una ceja, además de proferirle insultos. A raíz de esa denuncia, el Concello de Arteixo abrió un expediente disciplinario que concluyó con la suspensión de empleo y sueldo durante un mes. Posteriormente, un juzgado de lo social refrendó la decisión municipal, y ahora el TSXG ha confirmado esa resolución tras desestimar el recurso de la central sindical.
La sentencia del TSXG, a la que ha tenido acceso este medio, recoge textualmente que «debo desestimar y desestimo la demanda presentada por la CIG, en nombre de su afiliado, absolviendo al AYUNTAMIENTO DE ARTEIXO de las pretensiones deducidas en su contra, declarando justificada la sanción impuesta». Asimismo, el fallo añade que «confirmamos la sentencia que con fecha 02/02/26 ha sido dictada en autos tramitados por la plaza núm. Seis de la Sección de lo Social del Tribunal de Instancia de La Coruña, y por la que se rechazó la demanda formulada y se absolvió al AYUNTAMIENTO DE ARTEIXO».
El alcalde de Arteixo, Carlos Calvelo, ya se había pronunciado en su momento sobre este tipo de conductas. Calvelo lamentó los hechos y subrayó que, ante incumplimientos graves en el ámbito laboral, «el deber de la administración pasa por abrir investigaciones que clarifiquen los hechos y que pueden traducirse en expedientes disciplinarios que pueden acabar con despidos o expedientes disciplinarios». Con esta resolución judicial, el Ayuntamiento ve avalada su actuación y se cierra un episodio que ha enfrentado al consistorio con la representación sindical del trabajador sancionado.
La confirmación de la sanción por parte del TSXG sienta un precedente en la gestión disciplinaria del personal municipal y refuerza la postura del gobierno local de tolerancia cero ante la violencia en el entorno laboral, especialmente en servicios públicos esenciales como la recogida de residuos, donde la coordinación y el respeto entre compañeros resultan imprescindibles para el correcto funcionamiento del servicio.

