Riazor vivió una tarde de emociones encontradas. El Deportivo regresó a Primera División ocho años después, y lo hizo con un gol de Pierre-Emerick Aubameyang que ilusionó a la afición, pero un cabezazo de Marc Aguado en el minuto 76 arruinó la fiesta. El conjunto gallego, que fue superior durante buena parte del partido, se llevó un punto que sabe a poco
Un dominio local que no se reflejó en el marcador
El partido arrancó con un Deportivo decidido a disfrutar de su regreso a Primera División. Riazor, teñido de naranja a modo de protesta volvió a ser un fortín, empujó a los suyos desde el primer minuto. Los de Hidalgo salieron con intensidad, pero se encontraron con un Elche que no especuló y plantó cara desde el inicio.
El Dépor intentó hacerse con el balón, pero la presión alta de los visitantes dificultó la salida de balón de los blanquiazules. Leo Román, el portero fichado para esta temporada, tuvo que intervenir pronto para evitar el gol visitante. Los primeros minutos fueron un intercambio de golpes, con ambos equipos buscando la portería contraria sin demasiada fortuna.
Aubameyang se estrena y desata la locura
Pero el fútbol es imprevisible. Cuando se empezaba a complicar el partido, llegó el gol. En el minuto 21, Mario Soriano filtró un pase milimétrico a la espalda de la defensa. Pierre-Emerick Aubameyang, el veterano delantero gabonés fichado este verano, realizó un control perfecto y definió con la precisión propia de un killer. 1-0 y Riazor estalló .
Era el gol del regreso. El primer tanto del Deportivo en Primera División después de ocho años. El veterano delantero, que fue el fichaje estrella del verano junto a Leo Román, demostró que la jerarquía no se negocia .
La segunda parte: dominio y empate del Elche
Tras el descanso, el Dépor salió con la intención de sentenciar, pero se topó con un Elche que no se rindió. Leo Román se convirtió en el salvador del Dépor en varias ocasiones. Primero, atajó un disparo de Fer Niño. Luego, en la misma jugada, sacó una mano espectacular a un remate de Gonzalo Villar .
El partido se volvió un correcalles. El Elche apretaba y el Dépor sufría.
El empate llegó en el minuto 76. Gonzalo Villar levantó un centro desde la izquierda. Marc Aguado se anticipó a Lucas Noubi y, de cabeza, puso el 1-1 definitivo en el marcador, aguando la fiesta blanquiazul.
Claves del partido
Aubameyang, el gol de la jerarquía: el delantero gabonés se estrenó con el Dépor en el primer encuentro liguero. Su gol, una lección de definición, demostrando que va a ser el gran líder en el ataque del equipo en su regreso a Primera .
Leo Román, el salvador: el portero fichado para esta temporada fue decisivo. Sus paradas, especialmente la doble parada a Fer Niño y Villar, evitaron una posible derrota que hubiese sido muy cruel .
Marc Aguado, el aguafiestas: el centrocampista del Elche fue el que rompió el sueño del Dépor. Su cabezazo en el segundo palo, tras un centro medido de Villar, fue un golpe moral para el equipo de Hidalgo .
El Dépor, el regreso a Primera: la afición de Riazor volvió a llenar el estadio para celebrar el regreso de su equipo a la máxima categoría. Aunque el resultado no fue el esperado, la ilusión sigue intacta.
El pulso por Marathón Inferior
Desde hace semanas, la Federación de Peñas Deportivistas y los Riazor Blues mantienen un pulso con el club por las nuevas condiciones que el Deportivo ha establecido para los abonados de Marathón Inferior, la zona donde se concentran más de 4.000 aficionados y donde se ubica habitualmente el grupo ultra. Ambos colectivos consideran que las nuevas medidas son «abusivas, discriminatorias y vulneradoras de los derechos fundamentales» de esos abonados.
La protesta no nació ayer: ya en el Trofeo Teresa Herrera ante el Real Madrid, la Federación de Peñas había pedido dejar las gradas vacías, un llamamiento al boicot que tuvo un seguimiento desigual.
La campaña de las camisetas naranjas
De cara al estreno liguero, las peñas dieron un paso más y pidieron a toda la afición acudir vestida de naranja al partido ante el Elche, con el objetivo de convertir las gradas «en una protesta visual durante los 90 minutos». El lema que encabezó el comunicado fue «Respeto para Marathón Inferior», y los colectivos repartieron y vendieron camisetas naranjas a cinco euros en los alrededores del estadio, con colas junto al bar Oasis.
La iniciativa tuvo un seguimiento notable, especialmente visible en Marathón Inferior, pero también repartido por otros sectores del estadio. La protesta se vio respaldada a lo largo y ancho de todo el ABANCA Riazor.
El silencio hasta el minuto 40
Más allá del color, la protesta incluyó una huelga de animación. El comunicado conjunto de Peñas, Riazor Blues y Old Faces anunció que mantenían la huelga de animación declarada semanas atrás, y convocaron una protesta sonora concentrada entre los minutos 40 y 45 del partido.
El resultado fue elocuente: sobre la grada, mientras el videomarcador proyectaba versos del himno del Deportivo («Todos nun único canto. O latexo de Riazor»), miles de aficionados permanecieron en silencio. No fue un silencio casual ni una ausencia: los abonados de Marathón Inferior ocuparon sus asientos, pero apenas animaron al equipo.
A diferencia del boicot del Teresa Herrera, esta vez el mensaje fue distinto: no vaciar el estadio, sino demostrar con el silencio cómo la falta de esa grada modifica por completo la personalidad de Riazor —un ambiente que varios jugadores han señalado como un factor competitivo decisivo en los momentos difíciles.
En resumen: la campaña naranja y el silencio hasta el 40′ no fueron un hecho aislado, sino la escalada más reciente de una fractura abierta este verano entre una parte importante del deportivismo organizado y la directiva, centrada en las nuevas condiciones de acceso a Marathón Inferior. Mientras el equipo suma su primer punto en el regreso a Primera, el club tiene pendiente otra batalla igual de trascendental: recuperar el pulso con su propia grada.

