28/04/2026

CSIF carga contra Inés Rey por la nueva cabecera de autobuses en A Coruña: “Falta de planificación y riesgos laborales”

El sindicato CSIF rechaza las declaraciones de la alcaldesa de A Coruña, Inés Rey, sobre la nueva ubicación de la cabecera de autobuses interurbanos junto al Teatro Colón. Denuncian que el espacio es reducido, no hay protocolos claros y se han generado tensiones con la Policía Local. Exigen una evaluación urgente de riesgos laborales y medidas reales para garantizar la seguridad.

El sindicato CSIF ha mostrado su rotundo rechazo a las declaraciones de la alcaldesa de A Coruña, Inés Rey, en las que defendía el traslado de la cabecera de autobuses interurbanos a los alrededores del Teatro Colón. En un comunicado, los delegados del comité de empresa de Compostelana S.A. (Grupo ALSA) acusan al gobierno local de improvisación y de ignorar el funcionamiento real del transporte público.

En una entrevista publicada el pasado viernes, la regidora aseguró que la coordinación del servicio podría resolverse escalonando las llegadas de los autobuses, con una frecuencia aproximada de paso cada tres minutos. Desde CSIF consideran que estas afirmaciones “reflejan un desconocimiento preocupante” de la operativa diaria.

“Los tiempos de llegada y salida no dependen únicamente de una planificación teórica, sino de múltiples factores diarios e imprevisibles: intensidad del tráfico, peatones, bicicletas, vehículos de movilidad personal, obras o retenciones en los accesos al centro urbano”, señala el sindicato.

Además, critican que plantear una cadencia fija de paso cada tres minutos es “poco realista”, ya que los conductores no pueden prever el tiempo de embarque, que varía según el número de viajeros, la atención a personas mayores o con movilidad reducida, o la diversidad de medios de pago (código QR, tarjeta metropolitana, bancaria o efectivo).

Un espacio más reducido y sin margen operativo

CSIF denuncia que el espacio habilitado junto al Teatro Colón es “notablemente más reducido” que el anterior en Entrexardins, lo que limita la capacidad de estacionamiento y maniobra. Según sus cálculos, solo de la parada de ALSA salen aproximadamente 15 autobuses por hora, una cifra que evidencia la alta intensidad de uso. A ello se suman las expediciones de otras empresas como Monbus o Arriva.

“En la práctica, donde antes ya existían dificultades, ahora se dispone de menos margen operativo, lo que incrementa los problemas de circulación interna y la acumulación de autobuses”, añaden.

El sindicato también advierte de las tensiones derivadas de la regulación del tráfico y denuncia episodios de presión por parte de la Policía Local hacia conductores mientras realizaban labores propias del servicio, como la subida y bajada de viajeros.

Exigencias del sindicato

Ante esta situación, CSIF exige de manera inmediata:

  • La evaluación urgente de los riesgos laborales en la nueva cabecera.
  • La implantación de un protocolo claro de funcionamiento.
  • La coordinación efectiva entre administraciones y cuerpos encargados de la regulación del tráfico.
  • La revisión y actualización de horarios y tiempos de recorrido.
  • La adopción de medidas reales que garanticen la seguridad de trabajadores y usuarios.

“Los conductores y los viajeros no pueden seguir siendo los perjudicados de decisiones adoptadas sin una planificación adecuada. La falta de previsión, la escasez de espacio y la ausencia de coordinación están convirtiendo una solución anunciada como mejora en una fuente de problemas diarios para el servicio público”, concluye el comunicado.

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