El sindicato alerta del grave riesgo de atropellos en la calle Alcalde Manuel Casás, especialmente en horarios de alta afluencia peatonal y nocturna.
La central sindical CSIF ha lanzado una nueva advertencia sobre las condiciones “caóticas y peligrosas” que se viven en la nueva cabecera de autobuses interurbanos situada en la calle Alcalde Manuel Casás, junto al Teatro Colón de la ciudad. Según los delegados del sindicato en el comité de empresa de Compostelana S.A. (perteneciente al Grupo ALSA), el diseño del espacio está generando un escenario de alto riesgo para peatones, conductores y otros vehículos.
El fin de semana del puente de mayo ha evidenciado, según CSIF, la gravedad de la situación. La cabecera se ubica en una zona de alta densidad peatonal, donde confluyen autobuses, taxis, vehículos de movilidad personal (patinetes, bicicletas) y un flujo constante de personas. A esta mezcla se suma, en determinadas franjas horarias, la actividad de los locales de ocio nocturno y hostelería, coincidiendo con el inicio del servicio de transporte interurbano.
Maniobras con ángulos muertos y visibilidad reducida
Uno de los principales focos de preocupación para el sindicato es la dificultad de maniobra de los autobuses. Los conductores se ven obligados a realizar giros y desplazamientos con vehículos de gran tamaño en un entorno saturado, lo que multiplica los riesgos.
“Los conductores tienen ángulos muertos, visibilidad limitada y una presencia continua de peatones. Esto incrementa de forma clara el riesgo de atropello”, advierten desde CSIF.
El resultado, describen, es un escenario de tráfico desordenado: taxis aparcados en un lado, autobuses realizando maniobras en otro, vehículos de transporte alternativo circulando sin una regulación clara y peatones cruzando sin control.
Falta de regulación y ausencia policial
El sindicato critica especialmente la ausencia de medidas efectivas de regulación del tráfico en los momentos críticos, así como la falta de presencia policial que ordene la zona. Dejan claro que ni los usuarios ni los trabajadores son responsables de esta situación, sino que el problema es estructural.
“No es un problema puntual ni de organización, sino un problema estructural derivado de una mala planificación, que está convirtiendo esta cabecera en un punto negro para la seguridad vial en la ciudad”, subraya la nota de CSIF.
Reclamación de soluciones urgentes
Desde el sindicato exigen a las administraciones competentes una intervención inmediata para rediseñar el espacio o implementar medidas urgentes que garanticen la seguridad, como pasos peatonales regulados, señalización específica, reordenación de paradas o presencia de personal de control en horas punta.
Mientras tanto, los trabajadores del sector continúan su labor en condiciones que consideran inseguras, y los peatones transitan a diario por lo que CSIF ya califica como un “punto negro” vial.

