La formación nacionalista aprueba el Plan Económico-Financiero y la actualización del IAE como «una última oportunidad» para el gobierno del PSOE, pero exige controlar el gasto y no recortar servicios
El Bloque Nacionalista Galego (BNG) ha tendido un salvavidas al gobierno municipal de Betanzos al dar su apoyo a la aprobación de un Plan Económico-Financiero y a la actualización del Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE). Sin embargo, este apoyo no es incondicional. Los nacionalistas han anunciado que su voto favorable en los próximos presupuestos para 2026 está supeditado a que el equipo de gobierno presente una propuesta que reduzca drásticamente los gastos superfluos y mejore la gestión de los recursos, sin que ello suponga recortes en los servicios públicos para la ciudadanía.
La portavoz municipal del BNG, Amelia Sánchez, fue contundente al explicar la postura de su formación. «Desde el BNG fuimos y seremos claras: exigimos medidas concretas para corregir el rumbo económico del concello, pero sin recortar servicios ni hacer pagar al vecindario los errores de gestión del PSOE», declaró tras la sesión plenaria.
Sánchez justificó el voto favorable al Plan Económico-Financiero al entender que es «un primer paso para corregir esta situación, como venimos demandando desde hace años». No obstante, matizó que este respaldo «no es un cheque en blanco, es la última oportunidad que le damos al gobierno local para corregir la situación económica de Betanzos».
Una actualización impositiva «más justa»
Uno de los pilares de este plan es la actualización del IAE, un impuesto que, según la portavoz nacionalista, se basaba en «valores catastrales del año 2007, que ya no reflejan la realidad actual». Esta medida, argumenta el BNG, permitirá al concello incrementar sus ingresos de forma proporcionada, gravando principalmente a «las empresas con facturación superior al millón de euros anuales».
«Desde el BNG pensamos que de esta forma van a contribuir de forma más justa al mantenimiento de los servicios públicos; es decir, quien tiene más capacidad económica hará mayores aportaciones», explicó Sánchez, defendiendo la medida como una cuestión de equidad fiscal.
Un aviso ante la crisis y las consecuencias de la inacción
La portavoz recordó que fue su grupo quien alertó primero de la crítica situación de las cuentas públicas, antes de que el Concello fuera incluido de manera forzosa en un Plan de Pago a Proveedores del Ministerio de Hacienda. Esta intervención estatal, necesaria para hacer frente a facturas millonarias acumuladas, convirtió al Estado en el principal acreedor de la deuda municipal.
«El gobierno local se vio obligado a presentar un Plan de Ajuste que recogía subidas en el IBI y en el IVTM, y recortes del 5% en personal y gasto corriente», explicó Sánchez sobre las consecuencias de aquella crisis. Al no aprobarse ese plan, Betanzos pasó a estar «directamente intervenido por el Ministerio, con un plan de pagos más estricto y que redujo aún más el margen de maniobra del concello».
La vigilancia y la condición para 2026
Con este precedente, el BNG advierte de que las medidas aprobadas ahora «serán insuficientes si no se controlan los gastos y se mejora la gestión de los recursos municipales». Por ello, su apoyo futuro al gobierno municipal tiene una condición sine qua non: la presentación, antes de final de año, de unos presupuestos para 2026 que limiten el gasto superfluo y continúen con la senda de la recuperación económica sin mermar los servicios.
«Entendemos que esta es la línea correcta a seguir por el gobierno municipal, y desde el BNG estaremos vigilantes para que no se desvíe», concluyó Amelia Sánchez, lanzando un mensaje claro a la alcaldía. «El desastre económico de Betanzos es responsabilidad exclusiva del PSOE y no vamos a permitir que sea el vecindario el que tenga que pagar por su mal gobierno».
La pelota, por tanto, queda ahora en el tejado del gobierno socialista, que deberá elaborar unas cuentas que satisfagan las exigencias del BNG si quiere contar con su apoyo para gobernar en 2026.

