Cesa al concejal de Urbanismo, releva a la técnica que cumplió ante requerimiento de la Fiscalía por los «pisitos» y coloca a su mano derecha en plena negociación de un nuevo hotel en la Ciudad Vieja
La urgencia en agosto, los ceses y las sombras de un posible «pelotazo» urbanístico en el centro histórico
Ayer, en pleno mes de agosto, el Ayuntamiento de A Coruña convocó una Junta de Gobierno Local urgente y extraordinaria. Una fórmula que, por definición, debería reservarse para casos de verdadera necesidad, pero que cada vez parece hacer un uso más abusivo del «extraordinario» para pasar desapercibido. La premura fue tal que se registraron ausencias destacadas, muy probablemente por la imposibilidad de asistir ante la escasa antelación del aviso.
El orden del día escondía una auténtica revolución: la remodelación casi total de la Comisión Asesora del PEPRI (Plan Especial de Protección y Reforma Interior de la Ciudad Vieja y la Pescadería). Un órgano clave, aunque de carácter consultivo, que vela por el patrimonio histórico-artístico de una de las zonas más sensibles de la ciudad. ¿Los motivos? Oficialmente, se desconocen. Pero los movimientos de los últimos días apuntan más a un ajuste de cuentas interno que a una mejora técnica.
Cambios que llaman la atención: el concejal queda fuera, entra una mano derecha de la alcaldesa
Entre los cinco cambios ejecutados, dos han levantado todas las alarmas por su vinculación directa con el controvertido caso de los «pisitos» de Lage Tuñas.
El primero es el cese del concejal de Urbanismo, Francisco Dinis Díaz Gallego, de la comisión. En su lugar, se nombra a la directora del área de Urbanismo, Gloria de la Montaña Alcántara. Sobre el papel, una funcionaria debería depender del concejal. Pero esta alta funcionaria, que llegó al Concello de A Coruña procedente del Ayuntamiento de Oleiros, es una pieza clave del equipo de la alcaldesa Inés Rey.
Su vinculación con el caso de los «pisitos» es cuando menos controvertida:
- Fue la persona que firmó la licencia de las polémicas obras en los “pisitos” de Lage Tuñas.
- También fue la encargada de frenar el expediente sancionador que se había iniciado por dichas obras.
Su entrada en la comisión, desplazando a su superior jerárquico, evidencia una rotura interna en el equipo de Gobierno municipal y un intento de control directo sobre el órgano asesor.
El segundo movimiento que genera gran preocupación es el cese de Yolanda Teixido, funcionaria de larga trayectoria en Urbanismo y con una reputación técnica contrastada a lo largo de distintos gobiernos. Teixido fue una de las personas que tuvo que presentar documentación a la Fiscalía requerida en el marco de la investigación sobre los «pisitos» de Lage Tuñas. Además, fuentes cercanas señalan que fue requerida para una reunión urgente mientras disfrutaba de sus vacaciones en Sanxenxo, y que la alcaldesa llegó a enviar un coche oficial para trasladarla al Ayuntamiento. El asunto: de nuevo, Lage Tuñas.
Su sustituto, Óscar Peña, es un funcionario vinculado al proyecto de nueva edificabilidad del edificio de Adoratrices, y que dejó el Parque del Agra como un proyecto prácticamente inviable. Un perfil que no invita precisamente a la tranquilidad en un puesto de tanta responsabilidad.
¿Un pelotazo en el PEPRI?
Pero los cambios no se detienen ahí. Se han producido hasta cinco sustituciones, lo que supone la remodelación total de la comisión, si tenemos en cuenta que de los 8 miembros (según información del ayuntamiento), dos son técnicos designados por la Consellería de Cultura de la Xunta y permanecen.
Los otros tres cambios son:
- Xosé Lois Ladra Fernández sustituye a Felipe Arias Vilas.
- Antonio Corrochano Corrochano sustituye a Alfonso Díaz Revilla.
- Alberto Vázquez Aguilar sustituye a Ana Debén Rodríguez.
¿Qué se esconde detrás de esta purga? La clave de este cambio puede estar en la interpretación de futuro. La modificación radical de la comisión, en pleno agosto y con nocturnidad, puede tener un objetivo claro: facilitar un nuevo «pelotazo» urbanístico en pleno centro histórico.
La noticia de la posible conversión de un edificio en hotel en plena zona PEPRI cobra ahora una dimensión distinta. Cualquier proyecto de esta envergadura necesita un informe favorable de esta comisión. Al colocar personas afines y cesar a los técnicos que se habían enfrentado a los intereses del Gobierno local (como en el caso de los pisitos), se despeja el camino para que el nuevo proyecto hotelero tenga luz verde sin demasiados «obstáculos» técnicos.
¿Qué es el PEPRI y por qué es tan importante?
El Plan Especial de Protección y Reforma Interior (PEPRI) de la Ciudad Vieja y Pescadería es el instrumento urbanístico que regula el centro histórico de A Coruña. Su normativa es exigente:
- Exige que los proyectos incluyan una memoria histórica que documente las características originales de los edificios.
- Su catálogo de protección consta de cinco tomos y define el grado de protección de cada inmueble.
La Comisión Asesora del PEPRI está compuesta por un arquitecto, un arqueólogo, un historiador, un jurídico municipal, dos técnicos de la Xunta y expertos de prestigio. Su dictamen es consultivo, pero en la práctica su informe es vinculante para la concesión de licencias. No es un órgano menor.
Es un instrumento de control que protege el patrimonio de la ciudad de intereses especulativos. La decisión de renovar casi por completo su composición, con nombres vinculados a las polémicas urbanísticas más sonadas del mandato, debe encender todas las alarmas de los coruñeses y de los colectivos vecinales y patrimoniales.
Continuara
La urgencia de la convocatoria, las ausencias, la exclusión del concejal de Urbanismo y el relevo de los técnicos que han tenido que declarar ante la Fiscalía dibujan un escenario preocupante. No se trata de una renovación técnica, sino de un ajuste de cuentas y un control férreo de los mecanismos de protección del patrimonio histórico.
El Gobierno municipal de Inés Rey no ha dado explicaciones sobre los motivos de esta remodelación. La opacidad y la nocturnidad en un asunto de esta trascendencia no hacen sino alimentar las sospechas de que, tras los «pisitos» de Lage Tuñas, se está cocinando un nuevo pelotazo en el centro histórico de A Coruña. Queda en manos de la oposición, los colectivos vecinales y la ciudadanía estar atentos y exigir la máxima transparencia para que el patrimonio de todos no sea moneda de cambio en los intereses de unos pocos.

