Miguel Lorenzo, portavoz popular, emplaza al PSdeG y al BNG a actuar y advierte: «El BNG tiene que elegir si está con los acusados o con las víctimas»
La tensión política en el Ayuntamiento de A Coruña ha escalado a niveles críticos tras la revelación pública de denuncias por acoso laboral contra la alcaldesa, Inés Rey (PSdeG), y su portavoz, José Manuel Lage. Ante estos hechos, el portavoz del Partido Popular, Miguel Lorenzo, ha exigido este jueves la dimisión «inmediata» de ambos y ha tendido la responsabilidad sucesivamente al secretario general del PSdeG, Besteiro, y al Bloque Nacionalista Galego (BNG), socio de gobierno.
En una contundente comparecencia, Lorenzo cargó sin paliativos contra la regidora, acusada por dos exconcejalas de su propio partido y gobierno de un patrón de comportamiento vejatorio. «A Coruña no puede tener una Alcaldesa que presume de defender a las mujeres en público y las acosa en privado. No hay alternativa. No valen medias tintas», declaró el popular, resumiendo la esencia de su exigencia.
Un patrón de acoso, no un hecho aislado
El portavoz popular fundamentó su petición en las «gravísimas» acusaciones formuladas por Esther Fontán y Eva Martínez, quienes relataron «insultos, malos modos, trato vejatorio, mobbing, acoso y un estado de tensión permanente que comparan con una tortura de gota malaya». Lorenzo destacó la gravedad de que las denunciantes fueran personas de la «máxima confianza» de Rey, recordando que Fontán fue clave en su elección como candidata.
«Estas denunciantes no son dos personas cualquiera. No es exagerado decir que Inés Rey es Alcaldesa gracias a la labor de Esther Fontán en las primarias», subrayó, argumentando que esto descarta que se trate de «luchas internas» y apunta a un «patrón de conducta» compulsivo.
Exigencias en cascada: Rey, el PSdeG y el BNG en el punto de mira
Miguel Lorenzo estableció una hoja de ruta clara de responsabilidades políticas:
- Dimisión inmediata: «Inés Rey tiene que dimitir hoy mismo y con ella su cómplice de acoso, José Manuel Lage».
- Actuación del PSdeG: «Si no lo hace, el secretario xeral del PSdeG, el sr. Besteiro, tiene que pedirles el acta como hizo con el alcalde de Barbadás con una denuncia igual por acoso laboral en el canal interno socialista». Lorenzo recordó así el precedente interno del partido, insinuando una doble vara de medir.
- Posición del BNG: «Y si no lo hacen ni unos ni otro, pregunto al BNG si van a ser sus cómplices y seguir apoyando a una alcaldesa denunciada por acoso e hipócrita y a su portavoz cómplice. El BNG tiene que elegir si está con los acusados o con las víctimas».
Esta última advertencia pone en una situación comprometida a los nacionalistas, “socios” de gobierno del PSdeG en el Concello coruñés, forzándolos a definir su postura públicamente.
La «hipocresía» de la «María Pita del feminismo galaico»
Uno de los puntos más duros del discurso de Lorenzo fue la acusación de hipocresía. Citando a una de las denunciantes, ironizó sobre la alcaldesa «proclamarse poco menos que la María Pita del feminismo galaico» mientras, presuntamente, acosaba a mujeres de su entorno. «Queda en evidencia su cinismo, la incoherencia, la hipocresía, la falta de credibilidad y legitimidad de quien quiso erigirse en adalid del feminismo», sentenció.
Recordó además que hace apenas unos días, la propia Rey pidió «tolerancia cero» con el acoso y advirtió contra «tapar denuncias». «Esto es lo que yo le pido ahora, que sea coherente, una dosis de coherencia», exigió Lorenzo.
Un secreto a voces que se extiende a la función pública
El portavoz popular conectó estas denuncias con otras anteriores, incluyendo la situación de «tres funcionarias y un funcionario de urbanismo» y el caso de dos exconcejalas que, según dijo, «acabó con una urgencias con un ataque de ansiedad». «Estas denuncias son un secreto a voces», afirmó, pintando un cuadro de un entorno laboral tóxico que trascendería el ámbito político.
La presión sobre Inés Rey y su gobierno es máxima. La bola de nieve iniciada con denuncias internas dentro del PSdeG ha llegado al pleno de la política municipal, con la oposición forzando una crisis de legitimidad que obliga a todos los actores, especialmente al BNG, a tomar partido. La respuesta del PSdeG y la reacción de la alcaldesa, que de momento se ha limitado a defender su gestión y negar las acusaciones, marcarán los próximos días en la política coruñesa.

