Gameover. Se acabó. Tras dos años y medio de vida el Hockey Club Coruña de hockey femenino ha dado carpetazo a una historia que empezó llena de ilusión y terminó acosada por las deudas y la mala gestión. En realidad era la crónica de un fracaso anunciado. En abril del pasado año, en plena crisis social, económica y deportiva, la entidad celebró una tumultuosa asamblea en la que la dirección no contaba con apoyo y en la que varios socios auguraron que al club le quedaban apenas unos meses de vida. Dicho y hecho.
El HC Coruña nació sobre las cenizas del Liceo Femenino, cuando el club coruñés renunció a contar con un equipo femenino en la élite del hockey europeo. Apoyado por las instituciones coruñesas y gallegas y con el compromiso de un grupo de jugadoras de primer nivel, el Coruña tenía todo para triunfar. Todo excepto la gestión rigurosa y transparente que se le supone a una entidad de este nivel. Cuando tres directivas y once jugadoras (de doce) se plantaron ante las maneras y las decisiones de la presidenta, Lucía Sanjurjo, y el gerente, Xavier Cantón, quedaron al aire los pies de barro. La salida de las once deportistas, las denuncias en el SMAC, el impago a la Seguridad social y las demandas de varios proveedores ratificaron el desastre.
Pese a la mayoritaria oposición la presidenta se acantonó y siguió adelante con el apoyo del entrenador Stanis Garcia, el delegado Carlos López, el gerente y el fotógrafo deportivo Manuel Boutureira. A ellos se sumaron un grupo de jugadoras jóvenes atraídas por la oportunidad de jugar en la máxima categoría del hockey femenino español. Hoy todas ellas buscan una salida a una situación que las deja sin equipo en medio de la temporada.
Las alarmas saltaron hace ya algunas semanas cuando se supo que había varias jugadoras a las que el club debía mensualidades e incluso el alquiler del piso donde vivían varias se debía desde meses atrás. Luego fue la salida y las declaraciones de Xavi Cantón, que decía sentirse engañado por la directiva, aunque en la asamblea de abril él fue uno de los máximos defensores de la presidenta y también uno de los más criticados por los socios presentes en la reunión. Y ahora, el final del club.
Las víctimas, diez jugadoras que se han quedado sin club en medio de la temporada. Si el pasado verano salieron de A Coruña algunas de las mejores jugadoras del país y otras como Alba Garrote o Efe Muñoz elegían jugar en la categoría de Plata para quedarse en la ciudad, ahora hay diez nuevas damnificadas tras un estropicio del que muchas personas alertaron y que algunos dirán que no veían venir.

