La gestión del centro de mayores en As Pontes abre una grieta en el bipartito provincial: mientras los votos del BNG permiten sacar adelante el modelo de gestión indirecta, una diputada nacionalista se desmarca y evidencia las contradicciones internas
La Diputación Provincial de A Coruña fue escenario esta semana de una fractura inesperada en el seno del grupo provincial del BNG. Durante la sesión plenaria celebrada el miércoles 29 de abril (trasladada excepcionalmente desde su fecha habitual, los viernes), los nacionalistas mostraron sus diferencias en un asunto clave que afecta directamente al corazón de su discurso político: la gestión de los centros de mayores.
Mientras la portavoz nacional del BNG, Ana Pontón, endurece su discurso en el Parlamento de Gallego contra el “modelo privatizado” de la Xunta— abogando por un sistema “100% público” para la atención a la dependencia—, sus representantes en la Diputación de A Coruña apoyaban un modelo que los críticos califican de “gestión indirecta” para la nueva residencia de As Pontes.
La grieta en las filas nacionalistas
El pleno abordaba los puntos 7 y 8 del orden del día, relativos a la denominación y a la aprobación de la forma de gestión del servicio público «Casa de Acompañamiento a Personas Mayores Pardo Bazán» en As Pontes. El gobierno provincial, formado por el bipartito PSOE-BNG, defendía la subcontratación de los servicios de este centro.
Sin embargo, cuando llegó el momento de la votación sobre la “gestión indirecta” del servicio, la unidad del BNG se rompió. Aunque la mayoría de los diputados nacionalistas votaron a favor del criterio del gobierno bipartito, una diputada del BNG rompió la disciplina de voto y optó por la abstención. El dato no es menor: la diputada díscola representa al partido judicial de Ferrol, demarcación que incluye precisamente el municipio de As Pontes, ubicación de la residencia.
Contradicción con la doctrina Pontón
La división interna expone una profunda contradicción ideológica. Ana Pontón ha situado la lucha contra la privatización de las residencias como uno de los ejes centrales de su alternativa de gobierno. En sus intervenciones, ha denunciado que el modelo actual de la Xunta prioriza el «negocio puro y duro» y ha reclamado la «gestión directa y pública» para garantizar una vejez digna, argumentando que los cuidados no pueden depender de intereses empresariales.
Sin embargo, el voto mayoritario de sus diputados provinciales en A Coruña facilita un modelo que se aleja de esa gestión pública directa defendida desde la cúpula del partido.
Conclusión
El incidente en la Diputación de A Coruña revela las tensiones entre el discurso institucional del BNG en Santiago y la necesidad de gobernar en coalición en las diputaciones. Mientras Ana Pontón construye su relato de oposición basado en el fin de las concesiones privadas, sus bases en el poder provincial votan a favor de mecanismos que permiten vías de gestión no directa, evidenciando una doble vara de medir que este miércoles quedó reflejada en una abstención solitaria pero políticamente significativa.

