22/09/2026

«Información directa» al precipicio: Avia Veira inventa pisos vacíos en Xuxán y gasta un decreto que aún no existe

Confunde la parcela Z-13 con la Z-11, da por rematadas casas que ya tienen inquilinos y reclama un dinero que ni está aprobado ni llegará sin justificación. Dos errores verificables en el tema que dice dominar.

La candidata del BNG, Avia Veira, ha cometido al menos dos errores fácilmente verificables en el tema que dice preocuparle por encima de todos: la vivienda. Ha presentado como «sin rematar» unas casas entregadas hace casi tres años, y ha tratado como dinero ya disponible un decreto que todavía no existe. Para una candidata que presume de «información directa», ambas «direcciones» la han llevado directamente a la cuneta.

Un edificio fantasma que no existe

Avia Veira afirmó con total seguridad: «no BNG temos información directa de que as 40 vivendas feitas pola Xunta na parcela Z13 de Xuxán cuxas chaves foron entregadas en novembro de 2023 aínda non están rematadas».

«Información directa». Suena como si alguien le hubiera pasado una nota al oído. El problema es que esa nota parece salida de una charla de café y no de ningún registro oficial verificable.

Los hechos son simples: en noviembre de 2023, la Xunta entregó las 40 viviendas públicas de la parcela Z-11. Esas llaves sí llegaron a manos de sus inquilinos. La parcela Z-13, la que menciona Veira, no fue hasta marzo de 2024 cuando la Xunta dijo que «planeaba empezar antes del verano», y en ese momento aún esperaba la licencia municipal. Es decir, Veira mezcló dos parcelas distintas, con cronologías distintas, en una sola olla y la sirvió diciendo: ¡mirad, los pisos fantasma de la Xunta!. Hace unos días esas se sortearon.

Lo más irónico es que la Xunta acaba de sortear más viviendas en Xuxán en enero de 2026, y en julio otras 14. Si el interés de una candidata por la vivienda fuera proporcional al peso que ella misma le atribuye, esta información no requiere «información directa»: basta con abrir el ordenador.

Veira añadió que todo fue «un acto absolutamente propagandístico». Entregar llaves es, por supuesto, propaganda: ningún gobierno deja de publicitar que construye casas. Pero decir que unas viviendas ya habitadas están vacías no es desenmascarar la propaganda: es fabricar tu propia noticia falsa.

Un decreto que todavía no existe

El segundo patinazo de Veira es más sutil y, por eso, más revelador.

Dijo: «Eses fondos teñen que se transferir directamente á Coruña para seren aplicados na construción de vivenda pública».

Suena como si ya estuviera repartiendo una cantidad concreta de dinero. Pero la realidad es que ese decreto no existe. Sigue en tramitación parlamentaria. El importe, la forma de reparto y el modelo de gestión están todavía por decidir. Veira habla de un mundo en modo subjuntivo, pero lo hace con la certeza del modo indicativo.

Y hay algo aún más importante: aunque el dinero llegue, su naturaleza es de fondos finalistas, es decir, la administración que los gestione tendrá que justificar que se han invertido en vivienda protegida y/o rehabilitación. No es un cheque que se pueda meter directamente en el bolsillo del Ayuntamiento de A Coruña. «Transferir directamente a A Coruña» suena muy bien, pero lógicamente equivale a decir «el dinero llega a su destino sin pasar por las normas».

Un problema más de fondo

Puestos juntos, estos dos errores no apuntan a un lapsus aislado, sino a una costumbre política: la pose por delante del hecho.

El BNG tiene, ciertamente, una lógica crítica coherente en materia de vivienda: la Xunta no hace lo suficiente, A Coruña necesita más vivienda pública, los fondos deberían llegar al ayuntamiento. Son argumentos debatibles y con su parte de razón. Pero cuando uno los refuerza con «información directa» que resulta ser información errónea, lo que gasta es su activo más valioso: la credibilidad.

Una candidata puede criticar las políticas del adversario y puede exigir más recursos. Todo eso es legítimo. Pero cuando confunde qué edificio está habitado y qué decreto está vigente, su crítica deja de ser fiscalización y pasa a ser función. Y el precio de la función es que la próxima vez que diga «tengo información directa», la gente recordará las 40 viviendas ya habitadas de Xuxán, sonreirá y pasará página.

La vivienda es uno de los problemas más urgentes de A Coruña. Merece algo más sólido que la «información directa».