El portavoz popular acusa al Gobierno municipal de despreocupación por los barrios, mala gestión de contratos, inseguridad ciudadana y falta de diálogo, tachando de «inútil» presumir de un presupuesto que no se ejecuta
El portavoz del Partido Popular en el Ayuntamiento de A Coruña, Miguel Lorenzo, ha arrancado el nuevo curso político con una dura crítica a la alcaldesa, Inés Rey, a la que acusa de comenzar el período «arrastrando numerosas asignaturas suspensas de cursos anteriores y de los últimos seis años». En un claro mensaje de oposición, Lorenzo ha esbozado lo que será su línea de actuación: control, fiscalización y presencia constante en los barrios, ante lo que define como una gestión municipal desconectada de la realidad vecinal.
Frente a la prioridad marcada por la regidora socialista –la elaboración de los Presupuestos para 2026–, Lorenzo ha respondido con escepticismo: «Es muy bonito presumir de presupuesto aprobado, pero de nada sirve si no se ejecuta, cuando además ha subido todos los impuestos a todos los coruñeses». Una afirmación con la que busca desmontar la narrativa del equipo de gobierno y subrayar lo que, a su juicio, es el principal problema: la brecha entre la planificación y la ejecución real sobre el terreno.
Abandono de barrios y obras sin control
El líder popular ha enumerado los frentes abiertos que, asegura, continúan sin resolverse. En primer lugar, el «abandono» de los barrios por «falta de mantenimientos y de inversiones», cifrando en más de 350 millones de euros el montante de obras previstas para los distritos y que aún no se han ejecutado.
Lorenzo ha relatado su actividad durante el verano, visitando barrios como Las Flores, Monte Alto, Novo Mesoiro, Plaza de la Tolerancia, Viviendas del Carmen y Labañou tras recibir quejas vecinales. «Pude comprobar los problemas por falta de mantenimiento porque el Gobierno municipal no controla los contratos, y los que ocasionan las obras municipales por estar diseñadas en los despachos sin conocer la realidad de cada barrio y por falta de control municipal en la ejecución», afirmó.
Inseguridad y narcopisos: «La desesperación les puede»
Uno de los puntos más críticos de su discurso fue el de la inseguridad ciudadana, vinculada directamente a la proliferación de ‘narcopisos’. Lorenzo se hizo eco de la protesta vecinal ocurrida «la noche anterior» en el barrio de Sagrada Familia. «Vecinos salieron a la calle hartos de los problemas que ocasiona un narcopiso sin que Gobierno municipal y Delegación del Gobierno intervengan. No me gusta, pero la desesperación les puede ante esta pasividad», señaló, advirtiendo de que la situación es extensible a otras zonas como Os Mallos, O Castrillón o Agra del Orzán, donde estos puntos de venta de droga «originan peleas, suciedad y daños en zonas comunes».
Falta de gestión y diálogo
El portavoz popular también criticó la «parálisis» en la adjudicación de «contratos millonarios y esenciales» como la recogida de basura, el tratamiento de residuos en Nostián, la gestión de instalaciones deportivas, el servicio de bus urbano o las bibliotecas, lo que, a su parecer, evidencia la falta de un «modelo de gestión» claro.
En conclusión, Lorenzo dibujó un panorama de continuismo negativo: «Inés Rey comienza un nuevo curso como acabó el anterior y como llevamos sufriendo los últimos seis años: sin preocuparse por los vecinos, sin modelo de gestión, sin proyecto de ciudad y sin diálogo». Ante esto, avanzó que su grupo mantendrá su labor de «oposición de control y fiscalización», presentando propuestas en los Plenos y para los presupuestos, aunque, vaticinó, la alcaldesa «siga sin tenerlas en cuenta». Para el PP, en política «no hay nuevos cursos, hay evaluación continua», y prometieron seguir con su trabajo de «escucha activa a pie de calle».

