22/08/2026

Movemento Sumar Coruña denuncia que la adjudicación de las escuelas infantiles fragmenta el modelo educativo y profundiza en la externalización

La formación reclama al Gobierno de Inés Rey que explique el peso de los criterios económicos, preserve los proyectos educativos y garantice los puestos de trabajo y las condiciones laborales de las profesionales

Movemento Sumar Coruña manifestó su profunda preocupación por el resultado de la adjudicación de la gestión de las escuelas infantiles municipales, un proceso que, a su juicio, evidencia cuatro problemas de fondo: el peso excesivo de los criterios económicos, la ruptura de la coherencia educativa de la red, la consolidación de un modelo externalizado en manos de empresas multiservicios y la necesidad urgente de blindar los derechos de las trabajadoras.

La formación considera especialmente preocupante que las familias lleven semanas cuestionando el peso de los criterios económicos frente a la experiencia y la continuidad de los proyectos educativos, así como la entrada de compañías multiservicios en la gestión de los centros. «Hablamos de crianzas, de profesionales y de proyectos construidos durante años. La educación pública municipal no puede funcionar con la lógica de una subasta», afirmó con rotundidad la portavoz de Movemento Sumar Coruña, Trinidad Palacios.

Fragmentación de una red con identidad propia

Sumar Coruña alertó también de la fractura que puede producirse dentro de la propia red municipal, con escuelas que mantienen su gestión y otras sometidas a nuevos proyectos vinculados a las empresas adjudicatarias. «Si hablamos de una Red de Escuelas Infantiles Municipales, tiene que existir un proyecto común. El modelo educativo no puede depender de la empresa que gane cada contrato», señaló Palacios. La preocupación crece porque, mientras dos escuelas mantendrían su modelo, seis centros, que dan servicio a cerca de 750 familias, pasarían a ser gestionados por empresas multiservicios ajenas al proyecto educativo desarrollado durante más de dos décadas por equipos de profesionales con conocimiento profundo de los barrios y de la comunidad educativa.

La externalización como problema estructural

Para Movemento Sumar Coruña, la adjudicación vuelve a poner sobre la mesa una cuestión más profunda: por qué un servicio público esencial sigue dependiendo estructuralmente de empresas externas, incluidas compañías multiservicios, en lugar de avanzar hacia fórmulas de gestión pública directa. Este debate no es nuevo, pero la situación actual evidencia la necesidad de repensar el modelo para garantizar la calidad educativa y la estabilidad de un servicio público que atiende a niños y niñas de 0 a 3 años, una etapa fundamental en su desarrollo.

Subrogación insuficiente sin garantías laborales

La formación recuerda que los nuevos pliegos ya provocaron movilizaciones de las trabajadoras y considera positiva e imprescindible la subrogación de los cuadros de personal, pero advierte de que conservar los puestos no es suficiente si no se preservan también las condiciones laborales, la estabilidad de los equipos y los derechos conquistados. Aunque el Ayuntamiento insiste en que la subrogación está garantizada y que el personal se reincorporará con normalidad en septiembre, las trabajadoras continúan sin conocer detalles sobre la aplicación del proceso ni si se mantendrán las condiciones actuales y la composición de los equipos. «La subrogación es una garantía mínima. No puede haber escuelas infantiles de calidad sobre empleo precario ni sobre profesionales sometidas a la lógica del ahorro», concluye Palacios.

Exigencias de transparencia y futuro

Sumar Coruña reclama al Gobierno municipal transparencia sobre la valoración de las ofertas, garantías de continuidad de los proyectos educativos, protección efectiva de las condiciones laborales y la apertura de un debate serio sobre la recuperación progresiva de la gestión pública directa de las escuelas infantiles municipales. Las críticas de la formación se suman a las de las ANPAs de los centros afectados, que ya iniciaron una campaña para reclamar explicaciones y denuncian la falta de información y el desconcierto a pocas semanas del inicio del curso. La comunidad educativa permanece a la espera de que el Ayuntamiento explique cómo se realizará la transición entre las concesionarias y qué garantías ofrecerá tanto a las familias como a las profesionales que llevan años trabajando en estos centros.