Las obras pondrán fin a las filtraciones de agua que amenazan la integridad del Museo dos Oleiros, el Teatro Municipal y la Biblioteca «Rosalía de Castro»
El Ayuntamiento de Oleiros acometerá una ambiciosa intervención en uno de sus conjuntos arquitectónicos más emblemáticos: las Torres de Santa Cruz. La junta de gobierno local ha aprobado la rehabilitación integral de las seis cubiertas que conforman este complejo cultural, una actuación urgente y necesaria para erradicar las filtraciones de agua que afectan tanto a la estructura del inmueble como a los valiosos bienes culturales que alberga en su interior.
Con un presupuesto de 200.236,17 euros, los trabajos se prolongarán durante aproximadamente cuatro meses y buscan, ante todo, ser un «escudo protector» para las piezas de barro tradicional, cerámica, obras pictóricas, fondos bibliográficos y elementos etnográficos de incalculable valor que se guardan en sus salas. No en vano, el Centro Cultural As Torres es la sede de tres equipamientos fundamentales para la vida cultural del municipio: el Museo Os Oleiros «José María Kaydeda», el Teatro Municipal As Torres y la Biblioteca Municipal y Centro de Documentación da Muller «Rosalía de Castro» .
Un símbolo de la historia viva de Oleiros
Más allá de su función cultural, las Torres de Santa Cruz constituyen un elemento representativo de la arquitectura histórica del municipio. El edificio, un pazo de origen señorial cuyos orígenes se remontan al siglo XVII, está íntimamente ligado a la memoria colectiva de Oleiros . Concebida originalmente como torre defensiva y residencia vinculada a la familia Freyre Moscoso, la fisonomía actual del conjunto, con sus características torres almenadas y mampostería de granito a la vista, evoca una fortaleza medieval que domina el paisaje del Porto de Santa Cruz .
La historia del inmueble en el siglo XX es también un relato de recuperación vecinal. Tal y como recogen las crónicas, durante el franquismo el edificio fue utilizado por la Sección Femenina. Fue en los años de la Transición cuando el movimiento vecinal se movilizó para recuperar el espacio para el pueblo, logrando que el Ayuntamiento tomara posesión de él en 1981 . Esta «toma» simbólica, que los vecinos replicaron con los jardines, supuso la conversión de un símbolo de la antigua oligarquía en un equipamiento público y democrático. Tras una primera reforma en 1992, el pazo se convirtió en el bullicioso centro cultural que es hoy, un testimonio silencioso de la historia de la parroquia de Liáns que, lejos de ser una pieza de museo, acoge a diario la vida de sus residentes .
Una intervención quirúrgica para proteger el tesoro interior
El paso del tiempo y las inclemencias meteorológicas habían pasado factura a las cubiertas del complejo. Las filtraciones de agua detectadas no solo deterioraban los elementos constructivos originales del edificio, declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 1994, sino que suponían una seria amenaza para los fondos que custodia .
La colección del Museo Os Oleiros, una de las más importantes de Galicia en su género, reúne piezas únicas de cerámica tradicional y popular que requieren unas condiciones ambientales muy estables para su conservación. Del mismo modo, los fondos de la Biblioteca y Centro de Documentación da Muller, un espacio pionero y de referencia especializado en género y feminismo, necesitan estar a salvo de la humedad para garantizar la integridad de su archivo .
Por ello, la intervención municipal no solo persigue una mejora estética o estructural, sino que se aborda como una acción prioritaria de mantenimiento preventivo. «El objetivo es doble: sanear el edificio para garantizar su estabilidad y, al mismo tiempo, salvaguardar el rico patrimonio mueble que alberga», señalan fuentes municipales. «Las piezas de barro, los lienzos y los documentos son un legado que estamos obligados a transmitir a las futuras generaciones», añaden.
Con un plazo de ejecución estimado de cuatro meses, las obras de rehabilitación permitirán que las Torres de Santa Cruz, rodeadas de su hermoso jardín donde destaca un ombú centenario catalogado como árbol singular, continúen siendo un referente cultural de la comarca y un ejemplo de cómo la inversión en patrimonio es, también, una inversión en cultura y seguridad para todos los vecinos.

