El Deportivo cayó por la mínima ante el Atlético de Madrid en un partido donde compitió de tú a tú, pero donde un fallo insólito de Kevin Sánchez en el tiempo añadido condenó a los blanquiazules a su sexta jornada sin ganar. El canterano, que había entrado en la segunda parte, se encontró solo ante la portería tras un error de la defensa rojiblanca, pero en lugar de empujar el balón a la red, lo mandó a las manos de Jan Oblak. El gol de Julián Álvarez nada más volver del descanso había adelantado al Atlético, que suma su sexta victoria consecutiva y se queda a dos puntos del liderato a falta de que se juegue el clásico mañana.
UN PARTIDO DE IGUALDAD Y RESPETO
El Deportivo saltó al Riyadh Air Metropolitano con la misión de frenar su racha de cinco jornadas sin ganar y, de paso, dar la sorpresa ante uno de los equipos más en forma de LaLiga.
El partido arrancó con un ritmo alto, con ambos equipos midiéndose sin renunciar a nada. El Atlético, con Julián Álvarez y Lookman arriba, intentaba generar peligro por las bandas, mientras que el Dépor respondía con la calidad de Yeremay y la movilidad de Nsongo.
El Dépor no se achicó. Villares probó fortuna desde fuera del área y Yeremay generó un par de jugadas de peligro que la defensa rojiblanca desbarató con oficio. El partido se fue al descanso con empate a cero y con la sensación de que el Dépor estaba compitiendo de tú a tú a un rival de mucha mayor entidad.
EL GOL DE JULIÁN Y EL FALLO QUE LO CAMBIÓ TODO
La segunda parte arrancó con un mazazo. Apenas tres minutos después de la reanudación, Julián Álvarez, que venía de marcar en la Champions ante el Stuttgart, aprovechó un pase extraordinario de Grimaldo para batir a Leo Román y poner el 1-0 en el marcador. Era su primer gol en el Metropolitano en casi un año y el tanto que decidiría el partido.
El Dépor no se rindió. Hidalgo movió el banquillo y dio entrada a Adama Traoré y Luismi Cruz en el minuto 58, buscando más verticalidad y frescura en ataque. El equipo gallego dio un paso adelante y empezó a llegar con más peligro al área de Oblak. Nsongo tuvo una ocasión clara tras un centro de Yeremay, pero su remate se marchó alto.
El Atlético, con la ventaja en el marcador, se replegó y buscó sentenciar al contragolpe. Sorloth, que entró en la segunda parte, tuvo el 2-0 en un mano a mano que salvó Leo Román con una gran intervención. El Dépor lo intentó hasta el final.
Y cuando el partido agonizaba, llegó el momento que quedará en la memoria de todos los aficionados del Dépor. En el tiempo añadido, un error de la defensa rojiblanca dejó el balón muerto dentro del área. Kevin Sánchez, el canterano que había entrado en la segunda parte, se encontró solo, con toda la portería para él. El Metropolitano contuvo la respiración. El delantero, en lugar de empujar el balón a la red, erró. Su remate se marchó a las manos del portero del Atlético, cuando parecía más fácil marcar que fallar. Vaya fallo. Tuvo el empate en sus botas.
LAS CLAVES DEL PARTIDO
Kevin Sánchez, el «villano» de la noche: el canterano tuvo el empate en sus botas en el último suspiro, pero su remate se marchó cuando más fácil parecía. Un error imperdonable que condenó a su equipo a la derrota. Su rostro al final del partido lo decía todo.
Julián Álvarez, el verdugo: el delantero argentino marcó el único gol del partido y fue el jugador más determinante del Atlético. Su tanto nada más volver del descanso fue un golpe del que el Dépor ya no pudo reponerse.
José María Giménez, el reencuentro: el central uruguayo volvió al Metropolitano después de trece temporadas defendiendo la camiseta rojiblanca. Fue ovacionado por la afición antes del partido y firmó un partido muy serio en defensa, ganando varios duelos a Julián Álvarez y Lookman.
Leo Román, el salvador: el portero del Dépor evitó que el Atlético sentenciara el partido con varias paradas de mérito, especialmente una mano a un remate de Sorloth en la segunda parte.
Yeremay, el motor del Dépor: el canario fue el jugador más desequilibrante del equipo gallego. Generó varias ocasiones y fue un dolor de muelas para la defensa rojiblanca, aunque se topó con una gran defensa.
EL DÉPOR, A CORTAR LA RACHA EN RIAZOR
Con esta derrota, el Deportivo encadena su sexta jornada sin conocer la victoria y se queda con 11 puntos en la novena posición de la tabla. El equipo de Hidalgo tendrá que reponerse anímicamente de este golpe y buscar la victoria en el próximo partido, que se disputará en Riazor.
El Atlético de Madrid, por su parte, suma su sexta victoria consecutiva en Liga y se queda a dos puntos del liderato, pendiente del Clásico entre el Barça y el Real Madrid. Los de Simeone han demostrado que el Metropolitano es un fortín.
El Dépor vuelve a casa con la sensación de haber competido, pero con la amargura de haber dejado escapar un punto que tenía en sus manos. Kevin Sánchez tendrá que aprender de este error y seguir trabajando para ganarse otra oportunidad. La temporada es larga y el equipo tiene argumentos para revertir la situación. Pero la racha sin ganar empieza a ser preocupante.

