17/04/2026

Inés Rey y la RFEF optan por la opacidad en la financiación de la sede del mundial 2030 de A Coruña

Mundial 2030: De la euforia al silencio en Coruña

La financiación del estadio de Riazor para ser sede del Mundial 2030 sigue envuelta en dudas y falta de transparencia. Según cifras del Concello de A Coruña, la reforma requiere un 30% de inversión privada, lo que equivale a 30 millones de euros. Sin embargo, cuando Inés Rey fue preguntada recientemente sobre qué entidad aportará esa financiación, su respuesta fue que “la financiación está cerrada, pero no voy a decir quién la aporta”, generando críticas por la falta de claridad en un asunto de interés público. La opacidad también se extiende a la RFEF, que no ha revelado las puntuaciones otorgadas a las sedes, a pesar de solicitudes como la de Vigo para acceder a dichas valoraciones.

Rechazo del deportivismo y posibles riesgos para el club

Al mismo tiempo, los seguidores del Deportivo han comenzado a mostrar signos de rechazo a la ampliación del estadio. Un reciente informe señala que aproximadamente el 30% de los socios no asisten regularmente a Riazor, con una asistencia media de 23.000 aficionados. Llevar el estadio a una capacidad de 42.000 butacas podría convertirlo en un recinto vacío en los días de partido, lo que haría perder el ambiente característico de Riazor, convirtiéndolo en un estadio más frío y con posibles sanciones por incumplir los mínimos de asistencia que exige LaLiga.

Posible cesión del estadio y falta de licencias

Además, surge otra preocupación: el uso del estadio. Actualmente, Riazor es utilizado casi en exclusiva por el Deportivo, pero los rumores indican que podría compartirse con Live Nation, propietaria de TicketMaster, para la realización de conciertos. Esto implicaría un cambio en el uso de una propiedad municipal, lo que probablemente requeriría una aprobación en el pleno del Ayuntamiento. Esto también suscita preguntas sobre las licencias necesarias para convertir un recinto deportivo en un lugar de espectáculos, especialmente por su ubicación en una zona residencial y cercana a un hospital.

Opacidad y falta de licencias

La falta de transparencia sobre los detalles financieros y el posible cambio en los usos del estadio está generando cada vez más descontento entre los coruñeses y los aficionados. El hecho de que las contraprestaciones para el uso de una propiedad pública como Riazor no se hagan públicas levanta sospechas sobre los acuerdos que se puedan estar tomando a espaldas de los ciudadanos. La oposición política podría jugar un papel crucial si estos cambios requieren aprobación en el pleno municipal, lo que abre un nuevo frente de debate sobre el futuro del estadio y su gestión.

Un futuro incierto para Riazor

La ampliación de Riazor, junto con la posibilidad de compartir el estadio con una empresa privada, plantea múltiples interrogantes que aún no tienen respuesta clara. La falta de información detallada y la negativa de Inés Rey a dar detalles sobre la financiación solo acrecientan las dudas en torno a la sede mundialista de A Coruña. Los aficionados y vecinos están a la espera de que se esclarezcan las condiciones del proyecto, que afecta a una infraestructura de todos los coruñeses.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies