20/08/2026

¿Casualidad o favoritismo? La directora de la escuela de Monte Alto es la madre de un asesor de la alcaldesa y la empresa repite contrato

La normativa de acumulación de lotes deja fuera a la primera clasificada y permite que la actual gestora continúe. Mientras, el resto de escuelas infantiles pasan a manos de grandes empresas de multiservicios

La Xunta de Goberno Local del Ayuntamiento de A Coruña ha aprobado la adjudicación del contrato de gestión de las ocho escuelas infantiles municipales. El resultado, lejos de ser una mera gestión administrativa, ha generado un notable malestar entre las familias, que ven con recelo cómo grandes empresas de multiservicios se han hecho con la mayoría de los centros, desbancando, en su opinión, la calidad pedagógica en favor de la cuenta de resultados.

El dominio de las multiservicios

El proceso de licitación se ha saldado con un claro dominio de las grandes empresas de servicios. Según el acuerdo municipal, de los ocho lotes en concurso, seis han recaído en compañías que tienen en la externalización de servicios su principal actividad. Solo dos centros mantendrán a empresas más especializadas en el ámbito educativo y social.

El listado completo de adjudicatarios queda de la siguiente manera:

Escuela InfantilEmpresa Adjudicataria
Agra del OrzánSararte, S.L.
CastrillónEnequip Serveis Integrals, S.L.U.
PalaveaGrupo Atención a Dependientes, S.L.
RosalesGrupo Atención a Dependientes, S.L.
Novo MesoiroDulce Comienzo, S.L.
ElviñaEnequip Serveis Integrals, S.L.U.
Luís SeoaneSararte, S.L.
Monte AltoLópez Sancho Monte Alto, S.L.

Fuentes de las madres y padres han señalado que la mayoría de estas empresas «igual limpian un edificio que prestan servicio de conserjería, y ahora también gestionan escuelas infantiles», lo que evidencia que el criterio económico ha primado sobre el proyecto pedagógico.

El malestar de las familias

Las asociaciones de madres y padres han expresado su enfado y preocupación. Consideran que el proceso de adjudicación no ha valorado de manera prioritaria la calidad del proyecto educativo, centrándose excesivamente en el resultado económico.

«La excusa del portavoz municipal de que el personal se subroga no es más que una cortina de humo», manifestaba uno de los representantes de las familias. Aunque el personal mantenga su puesto de trabajo, las decisiones sobre la inversión en planificación pedagógica y la orientación del centro dependerán ahora de la dirección de estas empresas, cuyo objetivo principal suele ser la maximización de beneficios.

La «casualidad» de Monte Alto

Pero si hay un punto que ha encendido todas las alarmas, ese es el caso de la escuela infantil de Monte Alto. Se da la circunstancia de que, mientras la mayoría de los centros han cambiado de manos, la escuela de Monte Alto seguirá siendo gestionada por la empresa que ya lo hacía hasta ahora, López Sancho Monte Alto, S.L.

La «casualidad», para quienes aún creen en ellas, es que la directora de esta escuela es la madre de un asesor de la alcaldesa Inés Rey, y vecino del portavoz del gobierno local, responsable de contratación. Esta conexión personal ha generado un inevitable cuestionamiento sobre la imparcialidad del proceso.

Además esta empresa no fue la mejor valorada en su lote, quedando en segunda posición. Sin embargo, la empresa que ocupaba el primer puesto (y que había ganado en otras escuelas) fue excluida al aplicarse la regla de acumulación de lotes. Esta normativa, que busca repartir los contratos entre diferentes empresas, ha sido la que ha abierto la puerta a que la empresa de Monte Alto retenga la gestión.

Los padres y madres han solicitado transparencia en un proceso que consideran oscuro. «Con este caso, la transparencia es inevitable si se quiere mantener la confianza en los procesos de contratación, y más en algo tan sensible como son las escuelas infantiles», concluyen. La «casualidad» de Monte Alto y el dominio de las multiservicios han puesto en el punto de mira la gestión municipal, que ahora deberá dar explicaciones para despejar cualquier atisbo de favoritismo y garantizar que la calidad educativa sea el principal criterio a seguir.